jueves, 21 de junio de 2018

El diario del docente

Quiero compartir una publicación de 1934, en la que un maestro reflexiona sobre su actividad con los niños de la escuela común.


Esta acción, sencilla, cotidiana, al igual que otras acciones relacionadas con la investigación acción educativa como la observación de clases, el registro audiovisual o las encuestas, nos permiten objetivar, tomar distancia y repensar lo que hacemos en nuestro accionar docente cotidiano.
Conversando con una colega, decíamos que nos damos cuenta cuando una clase sale bien o cuando no, y esto es interesante dejarlo en un registro, como una bitácora de un largo viaje que nos permita ajustar las velas y el rumbo en nuestra misión. Innovar, plantear una propuesta de aula nueva, utilizar materiales nuevos implica el riesgo de la innovación, así es que corremos riesgos, sanos y necesarios riesgos. ¿Es lógico explicar el mismo tema con el mismo soporte con los mismo ejemplos y con el mismo práctico durante años??
El aprendizaje significativo tiene una alta dosis de novedad, necesariamente debemos salir de nuestra zona de confort para hacer salir de su zona de confort. Registremos lo que nos ocurre en esta aventura
¿Qué había planificado que hicieramos? ¿Qué pensaba que ocurriría? ¿Era una buena idea? ¿Qué ocurrió en realidad? ¿Fue tan bueno cómo lo había imaginado? ¿Fue mejor?

Fuente: repositorio.educacion.gov.ar.